donderdag 31 juli 2008

Horno pirolíctico

De todas las labores del hogar que odio, que son muchas, sin duda limpiar el horno se lleva la palma. Yo quiero un horno pirolíctico de esos que anuncia el Arguiñano en España y que se limpian solos. He probado de todo y hasta me he comprado una vaporeta de esas a ver si enchufando chorros de vapor a más de cien grados centígrados la grasa se desintegra. Pues nada, el maldito se resiste a librarse de la grasa, vamos, que tenemos mucho en común. Así las cosas, en medio de esta lucha eterna con mi horno, encontré en el supermercado un nuevo producto que prometía dejar el horno como nuevo. Evidentemente, me lo compré. Cuando llegue a casa tuve que soportar la burla del maridín, que piensa que yo soy la presa más fácil del márketing de cualquier empresa. Me remangué y me puse manos a la obra. Vacié el spray sobre las paredes del horno y una espuma espesa comenzó a invadirlo todo. De repente no podíamos respirar, la nena comenzó a toser y tuvimos que refugiarnos en el jardín mientras la nube tóxica iba invadiendo toda la cocina. Yo aún seguía con el spray en la mano que fué arrebatado por un marido furioso:

MARIDIN: Joder, pero qué narices lleva esto? Déjame leer: formaldehyde y anionogene...
YOMISMA: Pues como si me hablas en chino

M: Esto es una pasada, quién está jugando ahora a la guerra nuclear para limpiar la casa? Luego me llevo yo todas las culpas...

Y: Pero si no tienes ni idea de lo que es la formalina esa ni los nonogenes, coño, igual es cualquier nombre rarito para una composición química a base de zumo de limón...

M: Y el limón hace llorar los ojos y toser...

Y: No, pero la cebolla sí, igual lleva cebolla...

Después de media hora discutiendo sobre compuestos químicos en el jardín y una vez despejada la nube, nos adentramos de nuevo en la casa, tapandonos la boca con las manos por si acaso. Decicimos dejar a la nena afuera hasta asegurarnos que el aire de la cocina era respirable. Lo era. El producto indicaba que había que cerrar el horno y dejarlo actuar dos horas y así lo hicimos, mientras el maridín googleaba sobre los efectos secundarios de la inhalación de la formaldehyde y la anionogene.
Dos horas después estabamos los dos impacientes por abrir la puerta del horno, y cual no sería nuestra sorpresa cuando descubrimos que toda la grasa había desaparecido. Por primera vez en dos años volvíamos a ver las paredes del horno tan grises y limpias como el día que lo compramos...nos miramos con las pupilas nubladas por lágrimas de emoción. El maridín se tiró al bote de spray y con una mezcla de orgullo y principio de enamoramiento exclamó: "Esto es la hostia, funciona de verdad". "Hombre, claro", dije yo, "lo que no haga la formalina y el nanogenesis no lo hace nadie".
Al día siguiente nos encaminamos al super para comprar todos los botes de spray que les quedaban. Más vale prevenir porque este producto no debe ser legal en Holanda, un país donde usted puede fumar maría sin problemas y comerse una tortilla de champiñones mágicos de manera legal, pero nada de usar químicos fuertes en los productos de limpieza. Sólo tengo que decir que si a mi marido le preguntan por el mejor producto que haya probado en tierras aturianas, siempre contesta que el spray de moscas del Eroski, porque nunca vió el pobre un spray tan eficaz que, como reza el anuncio, dejara a las moscas fulminadas en un flis flas. El spray de moscas holandés sólo es efectivo si uno se dedica a matar las moscas dándoles con el bote.
En fin, que tenemos un horno que parece nuevo, eso sí, no nos hemos todavía atrevido a volver a cocinar nada en él, ya que tememos que el asado sufra una mutación genética o algo peor, que la suframos nosotros al comérnosla. Me pregunto si el horno pirolíctico gasea formaldehyde después de asar y por eso se autilimpia en unos minutos...en fin, mientras no se autodestruya me doy por contenta. Lo único que me preocupa es que al día siguiente de limpiar nuestro horno se produjo un terremoto en Los Ángeles. Espero que no tenga relación con mis vertidos tóxicos y seguro que han sido los quarqs de los suizos.

3 opmerkingen:

laura zei

Voy a tener que empezar a buscar yo también un producto que lleve los componentes esos, que mi horno también necesita un buen repaso,aunque como no encontraba con que limpiarlo yo utilizo el truco de rascar primero jejejeje.
Un besazo María y ya sabes...si encuentras mas productos milagro, haznoslo saber, que al final vas a conseguir que en todas las casas parezca que esta pluriempleado Mr Proper.

maria zei

jajaja, sí voy a abrir un consultorio de productos de limpieza! Este en concreto se llama Muscle Ovenfour, por cierto. La verdad es que estoy pensando echarlo al contenedor de basura, porque comos sabes aquí en Holanda pasan cada 15 días a recogerla y para evitar que nos coman los gusanos, los voy a fulminar con la formaldehyde esa. Van a quedar de limpios!

Mercedes zei

María, Me voy de vacaciones. A mediados de mes llegaré a nuestra tierrina asturiana. Me acordaré de ti

Muchos besos