woensdag 23 juli 2008

La gripe ajena

Qué puede ser peor que la gripe propia? La gripe ajena de tu hija. No te queda más remedio que tragar tus virus y cuidarla a ella con el amor y devoción materna que debe de caracterizar a toda hembra de bien. Las primeras horas fueron ciertamente llevaderas. La nena tiene mimos, la nena no quiere ir a la guarde y te zalamea todo lo que puede y más, la nena se porta maravillosamente y no te hace un café porque no levanta tres palmos del suelo y aún no llega a la cafetera, que si no, me hubiera presentado un desayuno completo. Aún es demasiado pequeña para saber que a su madre se la conquista por el estómago y no con frases de esas como "mami que guapa eres", "mami te quiero un montón", "mami eres más chuli que Mega Mindi"... Yo tengo una regla de oro, y es que antes de las 7 de la mañana y sin haber tomado café no quieros tratos con nadie, así que mandé a la nena a hacerle la pelota a su padre y que él tomara la decisión de si la situación era tan grave como para faltar a la guardería.

Mientras tanto me arrastré de la cama como pude, esnifé un poco de Vicksvaporub, y bajé a darle al botón de encendido de la cafetera. Mientras el ruido estruendoso del café moliéndose me iba despertando poco a poco, la nena y el padre que la hizo aunque no la parió, bajaban discutiendo por las escaleras. Ella en plan diva mano en la pálida tez: "ik voel me niet zo lekker, papa, echt waar, ik kan niet naar de creche gaan". Pa los que no entendéis holandés viene a decir algo así como "papichuli papichuli mi enfermedad no me permite poner un pié fuera de esta santa casa y a la guadería no voy a ir te pongas como te pongas". El padre, recto y sobrio como cualquier holandés del Actherhoek que se precie iba termómetro en mano diciendo que si la fiebre no pasaba de 38 no era fiebre y que entonces había que ir a la guadería, porque además mamá tenía que ponerse a escribir todo el día que iba retrasada con el trabajo. Yo ya me había tomado cuatro sorbos de café y tenía las neuronas calentando. Miré a la nena admirando esa madera de artista que Dios le ha dado y yo le fijado en los genes, miré al padre disciplinario termómetro en mano que pesaba tanto o más que la espada de Damocles. Me venció la mirada triste y llorona de la nena y le quité al juez el termómetro al vuelo: "nada, hombre, la nena se queda en casa, cómo va ir a la guarde con esa carita griposa, faltaría plus que para encima de estar griposa yo y tener que currar pese a todo, me quedara aquí culpable por enviar a mi hija enferma a hacer trabajos forzados en la guardería". (Mi hija ha sido nombrada ayudante desde que llegó de vacaciones y este importante puesto consiste en que tiene que ayudar a las seños a recoger, lavar platos, poner platos, limpiar suelos..amos, un cargo de la hostia)

Y así comenzó mi día. La nena pareció recuperarse milagrosamente después del quinto capítulo de Dora que se metió entre pecho y espada. Yo mientras me tomé cinco tazas de café y cuatro galletas e intentaba concentrarme en el trabajo, pero no había nada que hacer. A mediodía estaba tirada en el suelo vistiendo a las Barbies y limpiando el culo del BabyBorn, pintado con cera marrón caca. Luego le pintó mocos verdes a todos los muñecos porque estaban acatarrados. Más tarde tocó pintura de dedos y finalmente, gracias al amor hermoso y a los santos virus de la influenza divina, la fiebre hizo acto de presencia, pasó los 38 y me la dejó tumbada en el sofá suspirando por una dosis de Dalsy que me traigo (como el Nenuco) a toneladas de España. (No es que no tengan Ibuprofeno en Holanda, es que sabe mal porque aquí no son capaces de disfrazar los sabores de las medicinas como nosotros, donde esté la gastronomía nacional!). Finalmente Barbi Bailarina se quedó dormida después de haber sembrado un reguero de ropita de muñecas, Barbis varias, coronas, barras de labios, zapatos de princesa, pinturas, libros, y todo el Toys r us por el salón. Me arrastré entre todo ello hasta el ordenata e intenté concentrarme de nuevo en el trabajo. No hubo manera...agarré el Dalsy yo misma y dí un par de tragos a falta de licor de orujo. Volví delante del televisor que por fin era mío pero no encontré nada de mi gusto. Busqué el los archivos de TVE y me tragué los últimos capítulos de Los Gozos y Las Sombras quedándome dormida en la paliza de Cayetano a Juan Aldana...

La siesta duró poco, la nena que se había quedado dormida con el chupo del Baby Born en la boca, se despertó echándolo en falta y la perreta fué tan descomunal que yo, a pesar de no haber hecho nunca el servicio militar por mi condición de fémina, me puse en pie en rigurosa formación y haciendo saludo militar me planté delante de ella y grite firmemente: "Sí, capitán, mi capitán". Funcionó, el llanto cesó y pasó al dramatismo tragicómico: "Mamá quiero hacer caca y tienes que venir conmigo para limpiarme el culo porque estoy malita. "Sí, cielo, pero mamá también está malita y tú ya deberías saber limpiarte solita, no crees?". "No mamá, no vez que el culo está aquí detrás y no llego?". Lógica aplastante de la física muscular cuántica que a esa edad no da pa más.

Ahora la fiebre se ha vuelto a apoderar de mí. Mi destino sigue en manos del paracetamol aunque estoy pensando en beberme directamente el Nenuco porque al menos oleré bien. Ahora huelo a O de Vicks. El deber me llama, la nena llora, los mocos afloran y Mega Mindy no contesta al teléfono.

3 opmerkingen:

ale zei

No te dejes engañar. Lo que sabe tu hija Maruchi de mi corazón.

Voy a traerme la maleta llena de contrabando de España. Ya me veo cual yonki, mechero en mano atracando una farmacia: todos al suelo, etso es un atraco. Juer que no quiero anfetas, deme todo el dalsy que tenga, mire que le doy con el meshero, eins!

laura zei

Ojala todos los problemas fueran como estos y se acabaran con un poco de dalsy.
Tu consuelate pensando que tu tienes una barby mariposa en casa, que si tuvieras dos mas y se pusieran todas malas al tiempo eso sería peor que ir a la guerra, y te lo digo por experiencia jejeje.
Un besazo María y poneros buenas pronto.

maria zei

Tienes razón Laura, el que no se consuela es porque no quiere...pero en fin, la despreocupación sobre mi persona de ayer me vuelve a pasar factura hoy, ya que me ha subido de nuevo la fiebre y he tenido que suspender mis planes de playa. A montar piscina y tenderete en el jardín...