dinsdag 30 september 2008

Un día cualquiera

Hoy no me he levantado dando un salto mortal, sino que más bien casi no me puedo levantar. Anda la nena malucha, con síntomas que anuncian gripe otoñal y a las tres de la mañana, como un reloj, se nos planta en nuestra cama. Se echa en medio de los dos, con los pies sobre mi cara y la cabeza a la diestra del padre. Los pies de una niña de cuatro años pueden llegar a oler fatal a las tres de la mañana, sobre todo cuando te los frotan constantemente contra la nariz. Por si fuera poco, no viene sola. Se trae a toda su familia: Oso, un peluche que tiene desde que nació y su adquisición más reciente: Hipo, otro peluche que como su nombre indica, reproduce un paquidermo de 1 metro de largo y colores varios nacido en Ikealandia, vamos, que es sueco. Me los planta detrás de mi espalda y no veas la gracia que me hace encontrarme con la cara espantosa del Hipo cada vez que me doy la vuelta. Aunque mejor eso que sus pies, todo hay que decirlo.
Suena el despertador a las 7 de la mañana y una no quiere más que irse de nuevo a dormir aunque sea agarrada a dos peluches irritantes. El churri comienza su actividad frenética de afeitado, peinado y lavado, planchado de traje y corbata y cepillado de dientes automático durante 20 minutos. Joder, no me extraña que el dentista tenga una foto de él como su cliente modelo, nunca he visto a nadie querer tanto a sus dientes. Terminados los suyos, regresa a la habitación con el cepillo eléctrico rosa princesa para ponerse a limpiar los piños de su retoña, que tienen que lucir limpios y brillantes como los de él. Yo que uso Paradontax me doy con un canto en los dientes si resisto el cepillado cinco minutos, porque la pasta esta será buenísima, pero parece que uno se está limpiando los dientes con caca de caballo, como hacían al parecer en la época medieval. Mientras yo salgo poco a poco del letargo, padre e hija comienzan su día al uso: hiperactividad total: risas, juegos, cantos, voces... Consigo incorporarme en el lecho comunal y descubro que Laura ha debido darse de ostias con sus peluches durante la noche porque tiene los ojos hinchados y morados. Tiene una conjuntivitis tan grande como su Hipopótamo. Le limpio los ojos y la invito a quedarse en casa hoy, pero no cuela, demostrándome que genes mios tiene pocos: "No mamá, yo quiero ir al cole". Su padre la mira orgulloso mientras se ajusta la corbata.
Intento convencerla pero no cuela, yo que pensaba que nos podriamos quedar más en la cama y además tendría una excusa perfecta para no ir al gimnasio...pero no hay tu tía, la nena erre que erre y al colegio se va.
En el gimnasio apenas podía levantar las piernas. Los amarres de la cama de pilates pesaban más de lo normal y en la trill-plate esa vibradora sentía mi cuerpo convertirse en una gelatina enorme que bailaba a cien por hora. Llovía a mares. Llueve aún. Hay viento. El día está gris. Me he ido de compras a gastar el dinero que no tengo para ayudar a los comerciantes a superar la crisis. Y sí, me he comprado por fin un maldito jersey color petróleo que seguramente nunca me pondré, porque a mi el petróleo nunca me favoreció a la cara. Pero es que coño, esta temporada o te vistes de monja gris de los pies a la cabeza, o te mojas como es debido y te tiñes de petróleo. En mi época yo creo que llamábamos a este color índigo, pero como los tiempos cambian, ahora lo llaman petróleo o Prestige si tira a negro y brilla.
De vuelta a casa me he puesto a ver el programa de Redes donde Punset nos invita a imaginarnos un mundo donde podamos intercambiar nuestros genes no sólo con plantas y animales, sino entre nosotros mismos. Entrevista al Nobel Hamilton Smit, un biólogo molecular que ha conseguido reproducir sintéticamente un kit de genes completo de una bacteria, molécula a molécula. Mi güelu conseguía unas cerezas cojunudas haciendo injertos de diferentes cerezales y guindos. Así que los de la cuenca minera somos pioneros en ingeniería genética. Al parecer en el principio de los tiempos todos los organismos intercambiaban genes entre sí y tenían la capacidad de asumirlos como propios. Yo intercambiaría gustosa con quien quisiera mis genes de tendencia al comer por los genes de una anoréxica. Podríamos hacer un poco de balance yin-yang y solucionar nuestros problemas. Así que estoy dispuesta al injerto en cualquier momento. Con mis amigos creo que intercambiamos si no genes, buen rollo, energía, good vibes, que dicen los Californianos. Me imagino por tanto un mundo de intercambios en plan cromos repes sin problemas, pero eso de diseñar vida....Primero habría que definir qué es vida...pero eso es harina de otro costal y en todo caso, tema para otro post...me las piro vampiros!

8 opmerkingen:

ale zei

Off the record: Maruchi, tienes un lector de Camboya. Quizás ha llegado a tu blog a espiar algo de ingeniería genética asturiana. Pero seguro que me equivoco, te estás haciendo más famosa que Marco Polo!

Robert zei

Y a todo esto...buenos dias.
...si me hubiese lavado mas bien los dientes ahora mi dentista no conduciria ese cochazo...sigue el ejemplo de tu marido...limpiate bien los dientes, ...
...esperando impaciente el sentido de la vida...R.

maria zei

SU-SA-DEY amigo camboyano,
NEAK SOK-SA-BBAY CHIE TEE?
CHUM RI-EB LI-E


Es que tengo un dominio linguístico, que amos amos...
Yo creo Ale que este ha llegado por lo del Dao De JIng, eso o es un asturianu afincado en Camboya...

Robert, el sentido de la vida está por venir, estoy leyendo algo muy interesante pero no sé cómo resumirlo en un post, aunque un día de estos lo intentaré...

CAPTAIN JACK SPARROW zei

Eres Jodidamente buena, María.

Siempre que te leo me acabo partiendo el pecho, no se que porqué coño no te dan un Talk show en prime time en alguna televisión, o algún programa de entrevistas y humor en horario de máxima audiencia, a elegir.

Besos piratillas.

PD:

Si coño, es el mismo comentario que te puse en el post anterior, pero que quieres, me dan ganas de decirte lo mismo, tengo poco tiempo y me ha abandonado la inspiración como a Camacho su desodorante.

¡Dios! que puta crisis que nos absorbe las ideas como mi hija su cacaolat.


Más besos.

ale zei

Ja, ja, ja... Robert, mejor te callas el coche que conduce tu dentista no vaya a ser que nos hagamos una imagen de tu boquita de piñón equivocada.

Y le doy la razón a Sparrow, María tiene ingenio suficiente para un programa de la tele. Una mezcla entre Ophrah y el show de David Letterman: tierno con humor...... Sí, sí, sí Maruchi a la tele.

Robert zei

...bueno, ya me diran el canal... aunque sea de pago, yo me abono...

maria zei

Hombre yo me veo más en la línea de Jerry Springer, que corra la sangre y esas cosas...
El canal será seguramente uno pirata...;-)

Robert cuando tenga tiempo hoy o mañana posteo un cuento muy bonito sobre el origen de la vida...

Robert zei

......yo me pido el trabajo de documentalista, buscar casos, ...conozco varios que serian dignos del programa, ...:), bàsicamente cuernos y debilidades inconfesables, ya sabes...
Espero con ansia el cuento que postearas....aunque, hoy es un mal dia....BOLLYWOOD ESTÀ DE HUELGA!!!!!!, ya sufrimos bastante con la huelga de guionistas yanquis la temporada pasada, aun no nos hemos repuesto del mal trago cuando nos anuncian que este año no tendremos dosis de Sharuk Khan!!!!!
Por cierto, que tengas un buen dia.