woensdag 23 juli 2008

Galletas

Aún no me he recuperado, pero aquí os dejo un chiste de esos que me gustan a mi...



Se encuentran dos amigos por la calle con sus hijas. Uno tiene dos y otro una.



-Hombre Carlos, cuánto tiempo! Son tus hijas?

- Sí, fíjate, ya tengo dos.

- Cómo se llaman?

- Esta se llama Cuétara y esta pequeña Fontaneda. Y la tuya? Cómo se llama?

- La mía se llama María

- Ja Ja Ja, anda, como las galletas!!

dinsdag 22 juli 2008

María Gripe

Dezde la cama escribo mocoza ezta entrada ya que llevo unoz diaz hecha polvo con un gripazo que me eztá debilitando pod momentoz. Hoy no he tenido máz demedio que dejar el trabajo e idme a la cama agarrándome como una bodacha pod ezcalera adiba. Ezcribo como hablo en eztos momentoz difícilez de mi eziztencia. He llamado a la médica para ved zi me daban algo máz contundente que un padazetamol de ezos holandezes que lo solucionan todo. Como ziempre, la filtroza eza de la azistenta me coge el teléfono y me comienza a hacer preguntas eztúpidas, o al menos, en mi eztado mental con 39 de fiebre azí me lo padecieron:

Filtrosa: Tiene usted dolor de cabeza?
Yomizma: Zí, mucho

F: Tiene dolor de garganta?
Y: Puez zí, hazta pazar el té caliente me duele mucho.

F: Tiene dolores musculares?
Y: Mire uztez, me duele hazta el vientre intedno del tríceps braquial, y eso debe zer muy malo.

(Al fondo se oía un dápido tecleo que debía ser una dápida búsqueda en el google pa zabed dónde se encuentra ese múzculo).

F: Fiebre?
Y: 39 décimaz con el de odeja ese de los niños

F: No se ha tomado la temperatura anal?
Y: Puez no, y pada zedle zincera ni lo pienzo hacer, podque creame uzted que tengo fiebre.

F: Falta de apetito?
Silencio mortal en la línea
F: Señora? Le pregunto que si tiene poco apetito?
Y: ejrrrrrjjhhhh...puez no, vamoz, cazi que todo lo contrario, no hago máz que id a la neveda a por cozaz pa comed y llevo ya como tres litros de zopa de pollo, que ya zabe que dicen que ez buenízima pa eztaz cozas...

F: No, entonces no tiene usted la gripe, seguramente sea un catarro común, tómese un paracetamol para aliviar los síntomas y descanse, seguramente mañana se sentira mejor, y si no, dentro de una semana (cuando se muera de azco, penzé yo al ezcuchar ezto), llámenos de nuevo y le daremos cita. Adios buenas tardes.

Y: Pedo pedo, no me va a dad uzted algo mejod que el padacetamol???

pi pi pi pi pi pi pi pi pi pi Línea cortada...

La hemoz cagaó como ziempre pod comed!! Me he zentido como zi me quitadan puntos del cadné. Zi me faltara el apetito fijo que tenía todoz loz puntoz necesarios pada tener gripe y podía habed logrado con zuerte una droga mejod...ahora por tragona me tengo que confodmad con padacetamol. Lo mio ez cladamente glandular podque aún con ezte gripazo encima sigo teniendo hambre, máz que nunca. O soy mazoquizta y el razqueo en la garganta al pazad la comida pabajo me pone, o zoy zimplemente gilipollas. Pod un punto, pod un maldito punto me quedo zin diagnozticar.
Zi al menos pudieda llegar a escribir tan bien como María Gripe, no me moleztaría tanto ezta zituazión, pero ahoda mismo soy un deshecho humanoide que apezta a padacetamol.
Hazta mañana, voy a barnizar la nadiz con vickvaporub a ved zi puedo respirar...

banda zonora de hoy

Aburrimiento

El origen de todos los males de esta era moderna es sin duda el aburrimiento. En la época de mis abuelos, las quejas fundamentales eran el dolor de espalda de tanto dar a la fesoria y la peste nocturna a friegas de alcohol para calmar el moratón de la cornada traicionera de aquella vaca que no gustaba dejarse ordeñar. Así las cosas, y a falta de televisión, después de una dura jornada de trabajo en el campo, en la mar o en la mina, la sencilla y humilde comida en el plato sabía a gloria bendita: garbanzos o berzas de tres estrellas michelín. Incluso el colchón de lana molida a palos era mil veces mejor que cualquier viscosilosis del momento y se te adaptaba al cuerpo mejor que el viscolatex, a pesar de no ser hipoalergénico, era sin duda, eso sí, hipocalórico, sobre todo en verano. No había tiempo para quejarse de nada y cuando uno tenía un poco de tiempo o un poco de dinero para disfrutar de alguna forma de entretenimiento: teatro, cine, la tele del vecino, una partida de cartas en el bar..., atesoraba esos momentos como la mejor fortuna, ya que eran poco frecuentes y cortos además.

Con los años, las formas de entretenimiento, más destinadas a cubrir esos ratos de ocio del tiempo libre, fueron invadiendo todos los espacios del día, de manera que uno ya no sabe si usar la internet durante horas de trabajo forma parte del trabajo o del ocio. Nos hemos acostumbrado tanto a estar en permanente estado de entretenimiento, que no sabemos ya estar entretenidos. La televisión, a la que dedicamos de media más horas que a la familia, a la lectura y al sexo, es la caja que nos atonta y nos aburre. Cuántas veces nos hemos oído diciendo eso de voy a tirar este trasto porque no sirve para nada, sólo ponen basura!, y ahí sigue el trasto, ocupando el mejor sitio del salón. Todo el mundo da importancia a la televisión, no nos engañemos, hasta los más modernos que dicen que en sus salones minimalistas la tele ocupa un lugar poco destacado en una esquina, están hablando de una tele que es de por sí de diseño y que quizás cueste más que el salón mismo. La tele reina y para encima nos aburre. Internet ha tomado el relevo y no podríamos vivir sin ella. Nos comunicamos constantemente a través del email, de los foros, de los chats, de los blogs, y de mil sitios virtuales que parece conocemos mejor que nuestro propio barrio real. Tenemos amigos con los que nunca nos hemos tomado una copa pero con los que hemos compartido miles de horas charlando de temas profundos a través de la red. Hoy en día hay mucha gente que ha conocido a través de internet a más del 50% de sus amistades más cercanas, incluso a sus esposos!
Nos levantamos por la mañana leyendo las noticias, vamos en el tren con el iPod escuchando música, conectamos el ordenador nada más llegar a la oficina y leemos de nuevo las noticias en internet, o leemos nuestros blogs preferidos. Entre tarea y tarea profesional charlamos con nuestros amigos, nos reimos, descansamos, nos tomamos un café, una pausa para comer quizás leyendo, escuchando música, más internet. Llegamos a casa y después de cenar, encendemos a la reina y se la enchufamos a los niños para que se entretengan viendo los dibus (o el maldito video del Pocoyo) al mismo tiempo que juegan con la Barbi y quieren pintar con esa pintura de dedos que lo deja todo perdido. Papá y mamá encienden el ordenador de nuevo, repasan emails, envian otros, leen nuevos blogs, escriben el suyo, ven los capítulos de su serie favorita en internet o bajan música, o una película...y nos vamos a la cama cansados de estar cansados, y antes de apagar la luz leemos un rato, o nos ponemos el iPod para escuchar algo de música relajante...

Tolle tiene razón cuando dice que en esta sociedad hay demasiado ruido. Mucho, muchísimo. Nos agobia, nos aburre, y al mismo tiempo no podemos vivir sin él. Creo que esa es la mayor adicción del siglo xx porque además es una adicción global. El alcohol, la heroína, el crack, el tabaco son drogas de las que abusa un tanto por ciento (elevado o no) de la sociedad...nada es comparable a la inmensa adicción que TODO el mundo -en este mal llamado primer mundo- tiene al permanente estado de entretenimiento. Nos aburrimos porque no podemos divertirnos. Ya no hay manera de hacerlo porque se han diluido los límites entre lo que era diversión y aburrimiento. Los terapeutas se han empeñado en decirnos que tenemos que divertirnos con nuestro trabajo para poder ser felices, y entonces cuando el trabajo no nos divierte, pensamos que estamos locos, que no es posible ser capaz de mantener un trabajo en el que sólo tenga que trabajar y no divertirme al mismo tiempo.

No es de extrañar que los más altos porcentajes de personas con depresión se de en los paises más avanzados. En algunos de estos países es casi una moda seguir algún tipo de terapia. Nos psicoanalizamos constantemente, en busca de un desarrollo personal que nos libre de todo mal y nos haga felices. Y mientras pensamos y buscamos dentro de nuestra memoria aquel momento en el que todo cambió, en el que todo fué mal, seguimos haciendo ruido dentro. Ruido dentro y ruido fuera. No me explico cómo no estamos más locos de lo que nos sentimos. O quizás es simplemente que queda mucha gente por diagnosticar. Nos aburrimos. Tenemos demasiados lujos, demasiadas oportunidades para poder ahogarnos en un mar de dudas y buenas o malas decisiones. Menos mal que aún parecen quedarnos momentos de lucidez para ser conscientes de nuestra propia adicción a la queja por norma. Creo, que tenemos que plantearnos de nuevo la base para educar a nuestros hijos. Los estamos preparando para la abundancia, para que lleguen a ser esto o lo otro, pero que sean algo, que vivan bien, que siempre tengan. Para la abundancia estamos todos de cuna preparados (en estos tiempos que corren), así que mejor echamos freno y comenzamos a prepararlos para la escasez, porque un día, puede que el ruido se vaya y llegue el silencio.

zaterdag 19 juli 2008

Vergüenza

Dice el Papa que siente vergüenza por los abusos sexuales que muchos sacerdotes han cometido a menores a lo largo de estos últimos años. Sí, últimos años, dice, seguramente que la demencia senil le va acortando la memoria, porque los sacerdotes han abusado desde siempre de menores, y no son pocos los datos que existen de las relaciones escandalosas no sólo del clero llano, sino incluso de los Papas de siglos pasados con menores de ambos sexos. Pero bueno, este Papa prefiere ajustarse a su era y pide allá donde va perdón por ello, e incluso asegura que los culpables deberán ser llevados ante la justicia y castigados por sus males. Claro está que aquí debe de nuevo querer ajustarse a otro marco temporal y supongo que se refiere a aquellos sacerdotes que comentan este tipo de delitos de ahora en adelante, ya que muchos, por no decir la mayoría, de los que los han cometido hasta ahora, están colocados en otras parroquias, algunos de ellos incluso trasladados de Estados Unidos a Roma, donde siguen ejerciendo el sacerdocio como si no hubiese pasado nada.
La mayoría de los casos descubiertos y denunciados por las víctimas nunca llegaron a los tribunales ya que la Iglesia rápidamente decidió pactar con acuerdos económicos antes que ver a sus pastores sometidos a juicios públicos que manchasen aún más el ya tan ensuciado nombre de la Iglesia Católica. Por lo demás, si te he visto no me acuerdo y la Iglesia se ha lavado las manos de toda responsabilidad mientras las víctimas tienen que caminar con su vida deshecha para siempre. Ahora que de este Papa cualquiera se fía, porque este es el mismo que dijo en su día que el juicio de la Iglesia contra Galileo Galilei fue justo. JA!

Entiendo que el Papa sienta vergüenza y lo que me extraña es que no se le caiga la cara cuando dice esas palabras, leídas fríamente como el que lee un manual de instrucciones de un DVD. Este Papa nuestro suena ya repetitivo con esta milonga que suena a falsete y márketing celestial. Pero hombre del amor hermoso, si de verdad está usted y toda su curia avergonzada haga algo al respecto. Lo primero atienda las acusaciones hechas por las víctimas directamente a los obispados, en España mismo, creo que hay cientos, y todas sin atender. Lo segundo, expulse y excomulgue a todos esos sacerdotes en vez de cambiarlos de parroquia, en vez de dedicarse a excomulgar a todas las mujeres sacerdotisas de la liga liberal católica holandesa y de otros países, que lo único que hacen es trabajar y trabajar. Una vez que limpie de arriba a abajo su casa y entregue a la justicia a los delincuentes, dedíquese a indemnizar a todas las víctimas, prestándoles todo su apollo moral y económico, que del primero andan cortos, pero el segundo les sobra.

Mire usted, Su Santidad, yo, aunque usted lo demande, nunca me arrodillaré ante usted para comulgar, lo primero porque hace mucho que dejé de hacerlo y segundo, porqué cómo puede usted tener tanta cara de pedir que la gente se arrodille ante usted para tomar el cuerpo de Cristo que profanan constantemente. La rodilla sólo se cala ante Dios, eso es lo que ustedes decían a las monarquías para evitar hacer la reverencia ante ellos, no? Pues apliquese el cuento que como siga así, si Dios existe, le va a poner a caldo cuando llegue usted arriba y no nos engañemos, les queda poco para verse las caras. Vergüenza le tendría que dar sólo de pedir tal cosa. Y luego dice que es para preservar la devoción y el misterio. Anda la hostia, como dicen en mi pueblo, devoción, lo que se dice devoción, teníamos poca y con sus medidas la estamos perdiendo, pero el misterio....qué misterio va usted a estas alturas a preservar obligando a sus fieles a verle las enagüas!.

Yo Su Santidad, creo personalmente que usted está ya muy mayor pa este santo oficio. Póngase las orejas del Micky Mouse que le han regalado en Australia y dediquese a leer esos setentaipico libros de la Biblia por la televisión italiana. Con la edad que tiene, igual tenemos suerte y pasamos del Génesis. La Iglesia, Su Santidad, necesita algo más que misterio y devoción. Necesitamos transparencia y una transformación radical que permita a la Iglesia ponerse al día en cuestiones de ética moral y democracia. No se deje seducir por los 15.000 jóvenes que tiene de público allá donde va...son siempre los mismos, y además, ustedes les subvencionan los desplazamientos. Mueve más el Manchester United, pero no le pido que se ponga en pantalón corto y le pegue al balón, simplemente cuando lea la Biblia pa la tele, que le cale.

vrijdag 18 juli 2008

El Nenuquín flotante

Pocos aromas me devuelven al pasado de un plumazo como el de la colonia Nenuco. Supongo que es algo que comparto con mucha gente de mi generación, porque entonces, en aquellos años setenta, un niño no podía salir de casa sin estar bien peinado y oliendo a Nenuco por los cuatro costados. Cuando lo comento con amigos de mi misma edad todos hemos tenido esa misma experiencia. Sin embargo, pocos recuerdan la colonia de Nenuco original, que venía en envases de cristal, y no de plástico como los de ahora. Y lo más particular del envase no era el vidrio, sino que dentro, flotando en la colonia, venía un bebé diminuto. Recuerdo la espera impaciente hasta que la colonia se terminaba para poder romper el cristal y liberar a aquel pequeñajo que me había estado mirando durante semanas mientras me aseaba y peinaba por las mañanas. Creo que llegué a tener unos cuantos...ahora sin embargo están perdidos en mi memoria. No sé cuántos de vosotros los recordais. He sido incapaz de encontrar referencia alguna en internet. Quizás algún nostálgico aún tenga alguno de estos nenuquinos en su casa. Una lástima que yo no haya conservado los mios. Eso sí, cada vez que voy a España me compro un par de litros de Nenuco y sigo cada mañana, rociando el cabello de mi hija con ese aroma antes de peinarla. Ni que decir tiene que yo también sigo siendo fiel y me alegro de ello, de la misma manera que me llena de felicidad el que otros hayan decidido romper para siempre con el Baron Dandy.

El poder

El poder es el peor enemigo del hombre. O mejor dicho, el ansia de poder, ya que a qué llamamos poder? Por poder han perdido la integridad muchísimas personas y han dado estacazos en la espalda a sus mejores amigos. El poder corrompe, es ya un dicho popular, pero es cierto, porque el poder, como el dinero, llama a más poder, al darse uno cuenta de que siempre hay, por mucho poder que se tenga, alguien con mayor poder por encima de nosotros. Por poner un ejemplo, mi hija tiene mucho poder sobre mí, ya que con una de sus tiernas sonrisas es capaz de desarmarme, de la misma manera de que con una de sus perretas es capaz de hacerme descender al mismisimo infierno. Para otros el poder es de tipo económico, o político, o profesional.
El económico no me preocupa de momento, quizás porque tengo de todo e incluso más de lo que necesito. He visto a gente rica quedarse sin nada, y a gente muy pobre ganar muchos millones. Todo va y todo viene. Es la rueda de la fortuna y el dinero no sirve para hacer a las personas, tan sólo para barnizarlas. Mi marido dice que todo lo que tenemos por encima de lo básico: techo, ropa y comida, es puro lujo, y así deberíamos, aún sin serlo dentro de los cánones de nuestra sociedad, sentirnos ricos. Y lo somos, sin duda. Pero vivimos en una sociedad tan pornográfica, que algunos tienen la desverguenza de pagar 1.000 euros por un paraguas de Chanel para protegerse de la lluvia, cuando otros no tienen que comer. Para ese grupo, ser ricos significa gastarte un montón de dinero en marcas y símbolos que demuestren su estatus económico.
A lo largo de mi carrera he visto también a muchos hacer verdaderas barbaridades por escalar profesionalmente. He tenido el disgusto de conocer a verdaderos trepas personalmente. Los trepas son vampiros del poder y nunca están satisfechos por muchos escalones que logren avanzar arriba a golpe de golpes bajos. También están los otros que más que vampiros del poder son víctimas del mismo. Son aquellos que creen que sin un estatus profesional alto no son nada y se dejan la vida por llegar arriba sin disfrutar de la escalada. La mayoría de ellos se dan cuenta cuando llegan arriba que son realmente infelices porque muchos de ellos siguen sin estar donde deberían estar...
El poder...creo que no hay mayor poder que el momento de iluminación cuando uno se da cuenta de que el verdadero poder es no sólo el no tenerlo, sino más importante, el no desearlo.
Regreso de vacaciones y después de unos días de calor y olor a sal me reencuentro con la lluvia y el aroma a tierra mojada. Me ha gustado llegar a casa. Seguramente me arrepentiré de ello en días venideros, pero de momento estoy disfrutanto, pese al catarro que arrastro con tanto cambio climático, de estos días de vuelta al orden y al trabajo. Dormir de nuevo en mi propia cama, disfrutar de mi armario al completo y no de una pequeña muestra en una maleta tamaño Ryanair, e incluso, y con perdón para quienes no gustan de temas escatológicos, cagar en mi propia taza del báter. Es sin duda un placer sólo igualable al primer día de vacaciones.
En fin, ahora sólamente me falta contagiarme de la capacidad de producción de mi querida Ale, que con su pakipaki, además, me ha llenado de risas la vuelta al hogar.